WAGNER EN ZURICH/ LA WALKYRIA I
Un Fragmento
El más polémico de los compositores
MUSICA › WAGNER EN ZURICH/ LA WALKYRIA I, DE PABLO GONZALEZ AGUILAR
El más polémico de los compositores
El régisseur, formado en el Instituto Superior del Colón, presenta en Mar del Plata un espectáculo basado en la música y la vida del alemán. “Lo que más me fascina de Wagner son sus poderosas contradicciones”, plantea.
“Con Wagner me pasa lo que creo que les sucede a muchos –explica Pablo González Aguilar, régisseur formado en el Instituto Superior del Colón, que presenta en Mar del Plata, a partir de hoy, un espectáculo basado en la música y la vida del músico–. Encuentro que la emoción que me produce su música muchas veces no alcanza a sus textos. Y que, cuando se lee sobre su vida, uno se encuentra con un personaje verdaderamente repugnante. Eso es lo que fascina, sus poderosas contradicciones. Mientras componía gran parte de la Tetralogía escribía su panfleto Los judíos y la música.”
Con funciones esta noche, el domingo y el lunes próximos, siempre a las 21, el espectáculo, bautizado Wagner en Zurich/ La Walkyria I, se presentará en el Mar del Plata Golf Club (Aristóbulo del Valle 3940) y estará acompañado por un servicio de comida que reproducirá los platos ofrecidos en Baviera en ocasión de los festivales wagnerianos de Bayreuth: lomos y salmones ahumados, diferentes tipos de patés, perniles de cerdo, salchichas de Nurenberg, cervezas alemanas, vinos espumantes y postres de frambuesas. Los salones del club marplatense permitirán evocar el estreno mundial del primer acto de La Walkyria, tal como se representó en el Baur au Lac, un lujoso hotel de Zurich, con acompañamiento de piano y separado del resto de la ópera y, por supuesto, del ciclo completo de El Anillo de los Nibelungos. La Walkyria es la primera de las partes del ciclo, que comienza con un prólogo, El oro del Rhin, y que concluye con Sigfrido y El ocaso de los dioses.
“Además de la representación de ese primer acto, hay un drama que se desarrolla paralelamente, en las conversaciones entre Wagner y Liszt. que están representados por marionetas, y que abarcan temas como las amantes que cada uno de ellos van teniendo, y el hecho de que Wagner cante, en una función, los papeles de tenor y de barítomo cuando, según Liszt, no podría hacerlo bien con uno solo de los dos. Esa historia menor, en realidad, sirve para mostrar la dificultad que tenía Wagner para trabajar con otros y para aceptar los valores ajenos.” González Aguilar es un profundo conocedor de la obra de Wagner y un verdadero enamorado, “incluso de sus aspectos peores, que no dejan de intrigarme”. Y refiriéndose a su libelo antijudío dice: “No hay confusión posible; lo que allí dice es aberrante. Pero es necesario tener en cuenta que hay un espíritu de época muy fuerte. Aunque no todos eran igualmente virulentos y sus conductas con los judíos podían ser muy diferentes, el tema del antisemitismo estaba muy presente y, en particular en el círculo más íntimo de Wagner, tuvo que ver con el peso que, con posterioridad, tuvo en el Festival de Bayreuth la extrema derecha alemana”.
El espectáculo, que cuenta con los auspicios del Consulado de Francia en Mar del Plata y de la Asociación Cultural de Habla Alemana, se presentará con subtítulos en castellano y tendrá dirección musical de Fernando Di Palma, quien además es el pianista de la puesta. Con dirección actoral de Fernando Locatelli, dirección de arte de Martín Gorricho, vestuario de Alicia Gumá, caracterización de Belén Rivero e iluminación de Bruno Festa, el elenco estará conformado por la soprano Irene Burt en el papel de Sieglinde, el tenor Juan Borja como Siegmund y el bajo Claudio Rotella como Hunding. Además, la concepción escénica según la cual los salones del hotel se convierten en la casa de Hunding contará con las marionetas manejadas por Adriana y María Padra y con las voces de Ricardo Ruttimann y Martín Roubicek en los papeles de Wagner y Liszt, respectivamente. “Me encantan ciertas coincidencias –agrega el régisseur–. Irene Burt fue quien cantó el papel de Senta en la última representación que se hizo en el Colón de El buque fantasma. Y quien cantó por primera vez el rol de Sieglinde había cantado, poco antes, el estreno de la balada de Senta.”
Otra noche para recrear a Wagner y su Walkyria
El espectáculo operístico se podrá ver hoy y mañana en el club de golf de Playa Grande.
Después de gestar “La ópera del Cairo”, el regista Pablo González Aguilar presenta hoy y mañana en un espacio poco convencional “Wagner en Zurich, La Walkyria I”. Se la verá en el Golf de Playa Grande, ubicado en Aristóbulo del Valle 3940.
La obra, cantada en alemán, se subtitulará al castellano, al tiempo que la puesta tendrá una serie de interrupciones y de inserciones bastante irreverentes, a cargo de unos muñecos que funcionarán como antídoto frente a la solemnidad. Además, el espectáculo musical también tendrá su cuota gastronómica. El menú se compuso tomando algunos platos y bocados que se sirven habitualmente en los restaurantes de Bayreuth cada verano en ocasión de los festivales Wagnerianos.
Auspiciado por el Consulado Francés y por la Asociación Cultural de Habla Alemana y declarado de Interés Cultural por la Secretaría de Cultura de Mar del Plata, el espectáculo reconstruye la velada en la que La Walkyria fue cantada por primera vez en el cumpleaños del compositor Liszt.
“Wagner, exiliado en Zurich, en cierto modo más sordo que Beethoven, muerto entre los vivos -según su propio decir-, compone en los 50?s gran parte de la tetralogía, particularmente El oro del Rhin y La Walkyria. Ambas óperas -y todo lo que sigue- forman parte de un nuevo escalón en la evolución de su obra -señaló González Aguilar-. Curiosamente, o quizá no tan curiosamente, escribe también uno de los panfletos más furiosos en contra del judaísmo, que se pudiera imaginar. Me he preguntado por la existencia de conexiones entre ambos textos: el operístico y el panfletario. Y no tengo demasiadas dudas al respecto: historias de razas, de persecuciones ordenadas dentro de un modo de pensamiento conspirativo, héroes románticos, perdedores o víctimas de los ambiciosos, dan fuerza a las fábulas que parecen ser el reflejo de su propia visión del mundo que le atañe. Convivencia de contradicciones intensas, sí, como su vida misma”.







