Algo sobre Pablo
Pablo González-Aguilar es uno de mis hermanos. Para nosotros Pablo es el músico, el memorioso y el genio de la familia. Desde chiquito, chiquito, era el único que aguantaba sentado las horas que fueran cuando papá nos ponía a escuchar la trilogía de Wagner, con unos libretos que pesaban más que nosotros.
Pablo es médico, como tantos en la familia, y como muchos de ellos, un gran médico. Pero además Pablo siempre fue un melómano.
Es de las pocas personas que conozco que puede hacer cola en el Colón durante toda la noche para conseguir entradas y al día siguiente disfrutar cinco, seis horas en el gallinero, sin ver nada, sin entender nada ya que en la época que estoy recordando no había nada de supratitúlos, ni subtítulos, ni nada de nada, música y andando.
En fin, que cuando Pablo decidió, hace unos años, empezar a estudiar en la escuela del Colón, nos llenamos de admiración y al mismo tiempo sentimos como un alivio: ¡Bien!, va a hacer lo que le apasiona.
Ahora ya lleva varios años y sigue con sus dos pasiones. La pediatría y la ópera.
Desde acá esperamos que siga siempre “avanti” con la fuerza, el profesionalismo y la creatividad que lo caracterizan.
Y … también con un poco menos de obsesión para que disfrute más de lo que está haciendo.
Etiquetas: ópera Mar del Plata, Pablo González-Aguilar

Febrero 20, 2008 a las 7:11 pm |
Aplaudo eso de dedicarse a la música con pasión! saludos y mucha merde.
Febrero 20, 2008 a las 9:23 pm |
Buenísimo!!! Ojalá pudiéramos estar en M.d.P. para esa fecha. Felicitaciones y mucho éxito. In bocca al lupo!
Febrero 20, 2008 a las 11:44 pm |
¡Qué placer y qué alegría! Hace una semana pude compartir con Pablo, Carlos y Adriana algunos preparativos en el jardín de Villa Victoria, y (una vez más) me maravillé con su capacidad para generar lo que se propone. Nunca lo había visto en acción desde su nuevo rol.
Para mí, que trabajo en Orientación Vocacional, esta nueva faceta de Pablo me confirma aquello que muchas veces hablamos con mis pacientes: “No importa si antes o después (de otros proyectos importantes, como lo es la Pedriatría), vale la pena ser conscientes de aquellas cosas que nos gratifican y nos permiten desarrollar a pleno nuestras capacidades.”
Espero con ansiedad (SOY ansiosa) al sábado, para verlo en todo su esplendor.
¡Merde!, ¡Merde!, ¡Merde!
Febrero 21, 2008 a las 4:11 pm |
Desde acá lejos Pablito, te deseo todo lo mejor en este comienzo de lo que será seguramente una sucesión de éxitos, que con un poco de suerte te acerque a la ciudad luz para podr compartirlos.
Un gran abrazo
Octubre 28, 2009 a las 11:02 pm |
Conmovedoras las palabras de este hermano. Creo quenos conocimos hace mucho estudiando medicina. Un gusto!