¿Por qué La Oca del Cairo?
La Oca del Cairo en Villa Victoria
¿Por qué La Oca del Cairo ?
por Pablo González Aguilar
Muchos de ustedes se preguntarán cuáles pueden haber sido las motivaciones para poner en escena esta obra, que se resiste a hacerse ver, al punto de no figurar – por ejemplo- en algunas de las colecciones integrales.
Una obra, en donde el plan inicial preveía tres actos, la aparición de más personajes, un oca -piloteada por Doña Pantea, la marquesa, presuntamente extinta – aterrizando en los jardines de Don Pippo…
Una obra que Mozart abandonara quizá por hartazgo, quizá porque, tanto su libreto como su libretista, nunca le merecieron mayor respeto.
Una obra peligrosamente vecina en el tiempo a Las Bodas de Fígaro, es decir: al inicio de la era de trabajo conjunto con quien será su mejor escritor : Lorenzo Da Ponte y con quien compondrá su trilogía más perfecta…
Una obra para la cual ni siquiera compuso la Obertura, y de la que gran pare de los pentagramas orquestales están vacíos…
Sí : todo absolutamente cierto.
Cierto, y sin embargo …
Una obra con un título magnífico: La Oca del Cairo.
El medio oriente, visto con el interés, con la curiosidad, con la óptica estilzante de Occidente , donde – como sucede aún ahora entre nosotros – daba lo mismo un árabe que un turco.
Medio oriente vivido como una amenaza constante, pero también como una invitación al exceso, a la trasgresión, a la sensualidad, al placer de los sentidos, y en alguna medida, a la libertad.
Una obra en clave de comedia, de exageración que pareciera haber entrevisto –quizá gracias a la capacidad de predicción del futuro de su personaje protagonico- el mundo desopilante de los hermanos Marx, con sus personajes absurdos, fatuos burlados por los amantes genuinos.
Pero por sobre todas las cosas, una obra con una partitura bellísima, y que quede claro, bellísima no solo ante nuestros oídos, sino ante los del propio autor « :… si Varesco supiera la música que estoy componiendo… » , escribía Mozart a su padre, mortificado por la falta de profesionalidad del abate libretista…
Los invitamos a gozar de esta fiesta Mozartiana, en la que la emoción más intensa no aparecerá asociada a la tragedia, o a la proximidad afectiva de quienes sufren –como sucede, por ejemplo en el verismo- sino que nos sobrevendrá sencillamente siendo testigos de la perfección de la creación.

[...] Por qué la Oca en Villa Victoria [...]
La Oca del Cairo « Pablo González-Aguilar dijo esto en diciembre 10, 2010 a 11:29 am |